Samuel Jackson acusó a la Argentina de ser uno de los países más racistas del mundo.

Samuel Leroy Jackson acusó a la Argentina de ser uno de los países más racistas del mundo, posiblemente el más racista. Esta afirmación revela un profundo desconocimiento de nuestra historia. Nuestro país fue pionero en América en adoptar medidas contra la esclavitud

 Jackson es un actor y productor de cine, televisión y teatro estadounidense, ha sido candidato al Óscar, a los Globos de Oro y al Premio del Sindicato de Actores, así como ganador de un BAFTA al mejor actor de reparto y en 2022 se le entregó un Óscar honorífico a su trayectoria profesional.

Pero Jackson, un actor cuya calidad reconocemos, opina sin conocimiento de nuestra historia y antecedentes.

La Asamblea Constituyente del Año XIII que no llegó a declarar la independencia, si decretó la libertad de vientres, aunque no abolió totalmente la esclavitud. Un paso trascendental hacia su abolición. Los hijos de las mujeres esclavas nacían libres, aunque la esclavitud continuó durante bastante tiempo más.

La abolición definitiva en la Argentina llegó con la Constitución de 1853 (artículo 15). En Estados Unidos, la esclavitud fue abolida en 1865, después de una sangrienta guerra civil  y en Brasil recién en 1888 con la Ley Áurea.

Es cierto que hoy la Argentina tiene una población afrodescendiente relativamente pequeña en comparación con otros países americanos. Ello responde a múltiples procesos históricos, entre ellos el mestizaje, las guerras, las epidemias y los movimientos migratorios. Pero de ninguna manera puede utilizarse ese hecho para calificar a nuestro país como racista.

Como toda sociedad, la Argentina no está exenta de episodios de discriminación que deben ser rechazados y combatidos. Sin embargo, convertirla en uno de los países más racistas del planeta no resiste el menor análisis histórico ni sociológico. Antes de emitir semejante juicio, sería conveniente que el actor opinante estudie mejor la historia de la nación sobre la que opina.

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