El fútbol parado por los dirigentes
El fútbol argentino ha decidido detenerse. No por una tragedia. No por un problema climático. No por violencia en las tribunas. Se detiene por la dirigencia. Los clubes de la Asociación del Fútbol Argentino resolvieron suspender toda una fecha en respaldo a sus autoridades investigadas por la justicia. Es decir, el espectáculo más popular del país se paraliza para “proteger” a quienes lo administran, sospechados de corrupción. Y aquí aparece una pregunta incómoda: ¿En qué momento el fútbol dejó de ser de la gente para convertirse en herramienta de presión? El hincha paga su cuota. El socio sostiene al club. El abonado compra su platea. Las familias organizan su fin de semana alrededor de un partido. Pero cuando la conducción se siente investigada de sus oscuros manejos, el que paga el costo es el público. Esto no es un detalle menor. Es un síntoma. En general el fútbol a nivel nacional y en cierta forma también en el orden internacional es un territorio oscuro que no admite ...