Han pasado casi veinte años desde el crimen de Paulina Lebbos
Veinte años desde aquella madrugada en que la vida de Paulina Lebbos fue arrebatada y Tucumán entró en una de las páginas más dolorosas de su historia reciente. Y cuando parecía que todo estaba dicho, cuando el paso del tiempo había sedimentado silencios, en una audiencia clave en los tribunales penales de nuestra provincia ocurrió algo que vuelve a sacudir la conciencia colectiva: Virginia Nazarena Mercado, amiga íntima de la víctima y una de las últimas personas que la vio con vida, reconoció formalmente que mintió durante casi dos décadas. No es un detalle menor. No es una anécdota procesal. Es la admisión de que durante años la verdad estuvo deliberadamente distorsionada. El Ministerio Público Fiscal fue categórico. No se trató de olvidos. No fueron simples fallas de memoria. Se habló de intención. De una conducta dirigida a obstruir la investigación. De afirmaciones falsas sobre hechos centrales. De una actitud reticente sostenida en el tiempo. Del uso sistemático del “no recuerdo...