La tragedia educativa argentina, cuando el esfuerzo dejó de ser un valor
Hay cifras que deberían estremecer a toda la sociedad argentina. Solo dos de cada diez alumnos de 15 años llegan en tiempo y forma al curso que les corresponde y alcanzan los conocimientos esperados. Nuestro país ha descendido al séptimo lugar entre nueve naciones latinoamericanas evaluadas. Y el 21% de los estudiantes presenta sobreedad escolar, uno de los indicadores más preocupantes de la región. Pero hay algo todavía más grave: una proporción alarmante de nuestros jóvenes no alcanza los conocimientos mínimos de Lengua y Matemática. Es decir, avanzan por el sistema educativo sin dominar herramientas fundamentales para comprender lo que leen, razonar y desenvolverse en la vida. Esta tragedia educativa no apareció de repente. Es el resultado de décadas de equivocaciones, concesiones y abandono de los valores esenciales de la educación. Durante demasiado tiempo, una concepción populista de la enseñanza confundió inclusión con facilismo, igualdad de oportunidades con eliminación de exig...