Los siete pecados capitales del poder
Los antiguos cristianos hablaban de los siete pecados capitales como aquellas faltas que podían desviar al ser humano del camino del bien. Fueron compilados por el Papa Gregorio I en el siglo VI. Son: la soberbia, la avaricia, la lujuria, la ira, la gula, la envidia y la pereza. Han pasado siglos, pero resulta sorprendente comprobar que esos mismos pecados siguen presentes y muchas veces, en la vida política. La soberbia aparece cuando un gobernante cree que el poder le pertenece, deja de escuchar a la ciudadanía y se considera por encima de las instituciones y de la ley. La avaricia se manifiesta cuando la función pública deja de ser un servicio para convertirse en un instrumento de enriquecimiento personal o de beneficios para un pequeño grupo. Existe también una verdadera lujuria del poder: el deseo irrefrenable de conservar un cargo a cualquier precio, aun cuando para ello deban sacrificarse principios, alianzas o incluso el interés nacional. La ira se expresa en el lenguaje agresi...