Cuando un funcionario de rango menor complica nuestra política exterior
Resulta difícil de comprender que un funcionario de quinta, que nada tiene que ver con nuestra política exterior, pueda terminar provocando un incidente diplomático con una de las mayores potencias del mundo y uno de nuestros principales socios comerciales. Juan Pablo Carreira, responsable de la comunicación digital del Gobierno y de la llamada Oficina de Respuesta, publicó graves acusaciones contra China a propósito de la tragedia ocurrida en Nepal. Sus afirmaciones fueron suficientemente fuertes como para que Beijing reaccionara primero públicamente y luego por la vía diplomática, convocando a la representación argentina para expresar formalmente su protesta. Y aquí aparece el verdadero problema. Un funcionario público puede tener sus convicciones ideológicas. Puede ser liberal, conservador, socialista o anticomunista. Pero cuando ocupa un cargo dentro de la estructura de gobierno, sus palabras ya no tienen solamente consecuencias personales. La Argentina mantiene con China una relac...