Volvemos otra vez sobre la inteligencia artificial
Volvemos una vez más sobre la inteligencia artificial. Y debemos hacerlo porque estamos ante uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo. La tecnología avanza a una velocidad extraordinaria. Mucho más rápido, aparentemente, que la capacidad de los gobiernos para comprenderla, regularla y establecer límites efectivos. Y en los últimos días ocurrió algo que merece atención. Investigadores que trabajaron dentro de algunas de las principales empresas de inteligencia artificial decidieron abandonar sus puestos y formularon advertencias extraordinariamente graves sobre los riesgos que podría representar el desarrollo de sistemas cada vez más autónomos y capaces. No significa que sus pronósticos vayan necesariamente a cumplirse. Nadie puede afirmarlo seriamente. Pero tampoco parece prudente ignorar las advertencias de quienes conocen estas tecnologías desde adentro. Hay, además, una paradoja notable: algunas de las propias compañías que protagonizan esta formidable carrera tecnológica están...