La macro y la microeconomía
Mientras la macroeconomía ha sido ordenada por este gobierno, un hecho que merece todos nuestros aplausos, la microeconomía atraviesa momentos muy complejos, francamente difíciles. Comercios, industrias y productores sienten todos los días el peso de una presión impositiva excesivamente alta y de un régimen laboral rígido, pensado para otra época. De allí la expectativa legítima, de que se avance en una modernización de las leyes laborales, imprescindible para volver a generar empleo genuino y competitivo. Es de esperar que el gobierno logre sancionar en el Congreso, la ley de reforma laboral sin dificultades mayores. Pero hay otro factor que tensiona aún más el escenario: los productores locales de manufacturas deben competir con bienes importados, especialmente provenientes de China, cuyos precios son extremadamente bajos. Competir con China, en estas condiciones, es muy, muy difícil, casi imposible para gran parte de la industria nacional. Ni las economías más desarrolladas pueden c...