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Media sanción a la reforma laboral y vandalismo frente al Congreso

Anoche, mientras el Senado de la Nación Argentina daba media sanción a la ley de reforma laboral, dentro del recinto se desarrollaba el debate institucional que corresponde en una República, afuera, en cambio, la escena era otra: individuos atrincherados en precarias trincheras, violencia, fuego, piedras, balas de goma, carros hidrantes y caos. Las imágenes fueron contundentes. Desconocidos armando bombas molotov. Baldosas arrancadas para convertirlas en proyectiles. Ataques directos contra las fuerzas del orden.  No fue una manifestación desbordada: fue la acción organizada de grupos que nada tienen que ver con el trabajador común ni con el reclamo legítimo. Conviene dejarlo claro. La protesta es un derecho. La violencia no lo es. La protesta busca persuadir; la violencia busca intimidar. Y cuando se intenta presionar al Congreso mediante el miedo, lo que está en juego ya no es una ley laboral: es el funcionamiento mismo de la democracia. La Argentina atraviesa un momento de defin...

Una reforma laboral que no debe desdibujarse

Hoy el Senado podría dar media sanción a la reforma laboral. No es un hecho menor. Es una discusión que la Argentina se debe desde hace décadas. Se han introducido 28 cambios al proyecto del gobierno. Cambios impulsados por gobernadores, cámaras empresariales y sindicatos. Es parte del juego democrático: negociar, modificar, acordar. Pero hay un límite. Lo que no puede ocurrir es que, en ese proceso, la reforma termine desvirtuada. Porque el problema de fondo sigue siendo el mismo. La Argentina tiene un sistema laboral pensado para otra época. Para una economía cerrada, protegida, con baja competencia externa y un mercado interno casi exclusivo. Ese mundo ya no existe. Hoy competimos con países que producen con menores costos, con regulaciones más ágiles y con sistemas laborales adaptados a la dinámica tecnológica del siglo XXI. Si la legislación laboral no se moderniza, el resultado es claro, menos empleo formal, más litigiosidad, más informalidad y menor competitividad. Nadie propone...

Argentina cuando la corrupción deja de ser excepción y se vuelve sistema

La Argentina vuelve a mirarse al espejo y lo que ve no es agradable. El procesamiento dictado por el juez Sebastián Casanello en la causa ANDIS, que involucra a Diego Spagnuolo y a una veintena de personas, dejó al descubierto una red organizada para estafar al Estado. Recursos destinados a los más vulnerables convertidos en botín. Al mismo tiempo, el escándalo en la Asociación del Fútbol Argentino, con ramificaciones cada vez más oscuras, vuelve a mostrar cómo el poder, el dinero y la impunidad se entrelazan en uno de los ámbitos más influyentes del país. Fútbol y Estado parecen mundos distintos, pero comparten una misma lógica: falta de controles, complicidades y silencios convenientes. Aquí está el punto central: ya no hablamos de casos aislados. No son errores administrativos ni hechos marginales. Lo que emerge es un patrón que se repite, una forma de funcionamiento donde lo público, sea una política social o una institución deportiva, es capturado por redes que operan con impunida...

La Oficina de Respuesta Oficial

El Gobierno creó la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina, con el argumento de   “desmentir fake news ”. Esta oficina tendría como misión, rebatir relatos que, según el Gobierno, buscan confundir a la sociedad mediante datos inexactos y campañas de descrédito en distintos soportes mediáticos. En los hechos, es un paso más en el encono del presidente Javier Milei con la prensa y un gesto que debería encender todas las alarmas democráticas. La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) a través de un comunicado manifestó su inquietud por las funciones expresadas y el potencial uso de una cuenta en X con el nombre de Oficina de Respuesta Oficial, destinada a  “desmentir”  informaciones y señalar supuestas “ operaciones mediáticas”.  Y también señala Adepa, “combatir la desinformación es un objetivo legítimo y necesario en toda sociedad democrática. Pero el Estado, en todo caso, es una fuente más de información, no el árbitro de la verdad p...

El acuerdo comercial entre EE. UU. y Argentina

Ayer se firmó un amplio acuerdo comercial entre EE. UU. y Argentina. Baja de aranceles recíprocos e impulso a las inversiones. Contempla ampliar las exportaciones de carne bovina a 100.000 toneladas anuales y se libera el ingreso de muchos productos estadounidenses. Nuestro país se beneficiará con un fluido acceso de una amplia gama de productos a un gran mercado. El entendimiento comercial, con horizonte de libre comercio, marca un punto de inflexión en la política exterior y económica de nuestro país. Un acuerdo de este tipo no es menor. Hablamos del acceso preferencial al mercado más grande y sofisticado del mundo: más de 330 millones de consumidores, altos ingresos per cápita y cadenas de valor globales donde la Argentina puede insertarse con ventajas claras en sectores como el agro, los alimentos procesados, la energía, la minería, la economía del conocimiento y determinadas manufacturas. Para la Argentina, esto significa una oportunidad concreta de diversificar exportaciones, red...

La macro y la microeconomía

Mientras la macroeconomía ha sido ordenada por este gobierno, un hecho que merece todos nuestros aplausos, la microeconomía atraviesa momentos muy complejos, francamente difíciles. Comercios, industrias y productores sienten todos los días el peso de una presión impositiva excesivamente alta y de un régimen laboral rígido, pensado para otra época. De allí la expectativa legítima, de que se avance en una modernización de las leyes laborales, imprescindible para volver a generar empleo genuino y competitivo. Es de esperar que el gobierno logre sancionar en el Congreso, la ley de reforma laboral sin dificultades mayores. Pero hay otro factor que tensiona aún más el escenario: los productores locales de manufacturas deben competir con bienes importados, especialmente provenientes de China, cuyos precios son extremadamente bajos. Competir con China, en estas condiciones, es muy, muy difícil, casi imposible para gran parte de la industria nacional. Ni las economías más desarrolladas pueden c...

El cambio climático: una realidad innegable

Durante años, el cambio climático fue presentado como una hipótesis discutible, una advertencia lejana o incluso una exageración ideológica. Hoy, esa discusión está saldada por la realidad. Los hechos se imponen con una contundencia que ya no admite negaciones: el clima del planeta está cambiando, y lo hace a un ritmo acelerado. Fríos extremos donde antes no existían, olas de calor récord, tormentas cada vez más violentas, sequías prolongadas, incendios devastadores y lluvias torrenciales fuera de escala son parte de un mismo fenómeno global. No se trata de eventos aislados ni de simples ciclos naturales. La ciencia es clara: la acción humana, principalmente a través de la quema de combustibles fósiles y la emisión de gases de efecto invernadero, ha alterado el equilibrio climático del planeta. A diferencia de los cambios naturales del pasado, el actual es acelerado y tiene impactos significativos en ecosistemas, eventos extremos y sistemas sociales. La modificación del clima afecta di...