Guerra en Iran y Pascua Judia

En las últimas horas, el presidente Donald Trump ha sostenido que Irán ha quedado prácticamente sin capacidad militar. Un mensaje fuerte, categórico, casi definitivo.

Sin embargo, la realidad del campo de batalla parece decir otra cosa.

El derribo de aeronaves de alta tecnología, en operaciones recientes, demuestra que Irán mantiene todavía capacidad de respuesta. No se trata de una potencia intacta, eso está claro, pero tampoco de un país neutralizado.
Y aquí aparece una diferencia clave que debemos entender.

Una cosa es el discurso político, necesario muchas veces para sostener liderazgo, transmitir control y enviar señales al mundo. Y otra muy distinta es la realidad militar, que siempre es más compleja, más dinámica y, sobre todo, menos previsible.
Irán ha sido golpeado, ha perdido infraestructura, mandos y posiciones estratégicas. Pero sigue operando. Sigue lanzando misiles. Y lo más importante: sigue teniendo capacidad de infligir daño.

Creer que está acabado puede ser tan peligroso como subestimarlo.
La historia de los conflictos internacionales está llena de errores de cálculo. De guerras que se creyeron terminadas antes de tiempo. De enemigos que parecían derrotados y volvieron a golpear.

Por eso, más allá de las declaraciones, lo que importa es leer correctamente los hechos.
Irán no está en su mejor momento. Pero tampoco está fuera de combate.

Y en una guerra, esa diferencia, aparentemente sutil, puede costar muy caro.
Porque el peor error, en medio de un conflicto, es confundir deseo con realidad

Pacua Judia o Pesaj

Ayer, Domingo de Gloria, los cristianos celebramos la Resurrección de Jesucristo, fundamento de nuestra fe y signo de esperanza.

Al mismo tiempo, desde el miércoles 1 y el jueves 9 de abril, el pueblo judío celebra su propia Pascua, o Pesaj, una de sus festividades más importantes, que conmemora la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto y el nacimiento de su camino hacia la libertad.
Es una celebración que recuerda que ningún pueblo está destinado a vivir en la opresión y que la libertad es un valor sagrado.
Dos tradiciones, dos caminos, unidos por la fe, la memoria y la renovación espiritual.

Un saludo muy especial a toda la colectividad judía de Tucumán. Que sea una celebración en paz, en familia y con bendiciones para todos.

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