Irán ejecutó a su campeón de lucha libre por protestar

El régimen iraní ejecutó a un joven luchador de 19 años, Saleh Mohammadi, campeón iraní de lucha libre y representante de su país en los juegos olímpicos, junto a otros dos detenidos vinculados a protestas recientes.

Era un deportista con proyección internacional. Fue arrestado durante manifestaciones contra el gobierno. Organismos de derechos humanos denuncian que confesó bajo tortura y no tuvo un juicio justo. El régimen lo acusó de haber participado en la muerte de policías durante disturbios.

Pero más allá de la versión oficial, el contexto es claro: estas ejecuciones se inscriben en una represión sistemática contra la disidencia.

No es un hecho aislado. Irán ya había ejecutado en 2020 al luchador Navid Afkari, también tras protestas y en medio de denuncias de tortura. Desde entonces, organismos internacionales advierten que: Se utilizan cargos como “enemistad contra Dios” para justificar condenas. Se busca infundir miedo en la sociedad para frenar cualquier protesta.

“Las ideas no se matan” Y sin embargo, en este caso, se intenta justamente eso: castigar el pensamiento, disciplinar la disidencia, eliminar el ejemplo.

Porque no se ejecuta solo a una persona. Se intenta ejecutar un mensaje. El mensaje de que protestar tiene un costo extremo El mensaje de que el poder no admite límites. El mensaje de que la libertad es peligrosa

Estos hechos también deben leerse en el contexto actual, guerra en Medio Oriente, tensión internacional creciente y, puertas adentro, un endurecimiento del régimen

Cuando los gobiernos se sienten amenazados, muchas veces radicalizan el control interno.

La brutalidad del hecho muestra la barbarie del régimen iraní. Pero también es algo más: es una señal. Una señal de que, en pleno siglo XXI, todavía hay lugares donde pensar distinto puede costar la vida.

Y frente a eso, el mundo tiene una responsabilidad, no mirar para otro lado.

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Retiran un crucifijo de la Legislatura salteña

"Topos", espías rusos en Argentina